El arte del flamenco

Quiero deciros que como sevillana que soy que adoro el flamenco más que nada en el mundo aunque no entienda todo lo que se mueve dentro de este mundo. Me refiero a la cantidad de gitanos buenísimos que se dedican a ello y a los que se les va conociendo poco a poco…A día de hoy no se quien es quien en profundidad a menos que no sea muy conocido como es el caso de Camarón (D.E.P), José Mercé, Rancapino, etc etc. Aunque sí os adelanto que prefiero el cante con baile, que el cante a secas y ahora veréis porque…
Digo esto porque os cuento una pequeña anécdota que me pasó hace unos días…Tenía un mono de flamenco que me moría, de esos que se me dan de repente por vivir en Madrid y añorar mi tierra y unos amigos míos organizaron un planazo para que no me pusiera tristona. En principio habíamos quedado para tomar unas tapas y unas cervecitas en “Viña P”, que está en la plaza Santa Ana, antes de ir a escuchar a uno de los mayores monstruos del flamenco o al menos eso me dijeron pero os confieso que no me acuerdo ni del nombre no porque no me gustara sino porque como os digo hay tantos cantaores buenos de flamenco hoy en día que no me puedo acordar del nombre de todos. Ese día justo llegué tarde porque me lié con cosas de trabajo y no pude salir antes de la oficina, con lo cual la cena me la perdí y fuimos directamente al garito, que estaba en el centro de Madrid. El caso es que yo tenía un hambre que me moría y la verdad que aunque eran amigos míos tampoco tenía una confianza tremenda como para decirlo, así que llegando al concierto me encuentro con una tienda de chinos, de esas que hay a pares y abiertas a todas horas del día y como no tenía tiempo ni de pensar porque llegábamos tarde, ni corta ni perezosa me compré una bolsa de picos y un “taper” de pavo 0% materia grasa. Si si, que no os extrañe, ¿que creíais que era una persona que estaba de “pitiminí” todo el día?Pues no, hay veces que hay que recurrir al “taper” como los domingueros y esta era una de ellas pero tampoco os confiéis y acabéis haciendo esto siempre a no ser que sea extrema emergencia como fue mi caso. Mis amigos la verdad que se quedaron estupefactos porque no se pensaban que recurriría a eso ni muchísimo menos…La verdad, hubiera preferido un papelón de jamón serrano de ese curadito y bueno pero me tuve que conformar con unas sencillas lonchas de pavo, que por cierto estaban buenísimas. Después de la gran compra entramos en el bar y al final había una muy pequeña habitación en la que no se cabía, ya que calculo que habría unas 50-60 personas de todas las edades esperando a que su ídolo flamenco del momento saliera a la palestra y que, vuelvo a repetir que del hambre que tenía, no me fijé ni en su nombre. En el escenario solo había dos sillas y yo me pensé lo peor porque a mí me gusta el flamenco, pero lo del “cante hondo” durante 7 horas seguidas todavía, a día de hoy, no he sabido sacarle ese juguillo que seguro que todos los que estaban ahí, a juzgar por sus caras, sin duda sabían hacerlo porque la realidad es que es arte en estado puro. A mí me gusta el flamenco cuando se ponen los gitanos en corro y hay alguna bailaora que empieza a taconear al son de las voces y las guitarras. Yo con eso casi que lloro como siempre me pasa cuando veo a mi amigo Manuel Lombo cantando a dúo con María Jimenez en alguna caseta privilegiada de la feria de Sevilla. Eso, bajo mi punto de vista, es “pa gritar” de la emoción. Pues bien, volviendo a mi noche madrileña de flamenco…Estaba todo el mundo callado y por fin sale la estrella y empieza a cantar y mientras la gente lo miraba con la baba caída yo admiraba su arte pero sin dejar de comer mis piquitos con pavo y además sin hacer el más mínimo ruido que ya me costaba y aunque fui de lo más cuidadosa había algún fanático, con el oído muy fino, que me decía por lo bajini: Aquí no se viene a comer, eh??…Total que después de mi cena superlight “made in Spain” seguía el artista cantando y le pedí prestado a un amigo su hombro y sin darme cuenta empecé a soñar, vamos que me quedé dormida no, lo siguiente!!!Que vergüenza me dio pensar lo que comentarían el grupo con el que iba pero es que no lo pude evitar, lo siento. Además casi nadie se dio cuenta. Sigo diciendo que como andaluza que soy, me fascina el flamenco y el señor que cantó lo hacía increíble pero yo soy más de baile y movimiento, en vista de lo cual luego tuvimos que ir a dar una vuelta por “Cardamomo” donde ahí si que me marqué una sevillanas que me quitaron el mono para mucho tiempo…
Esta semana iré a ver a la guapísima y elegante artistaza Sara Baras que estrena su nuevo espectáculo en el teatro Lpe de Vega. Me muero de ganas de ir y os aseguro que ahí si que tendré los ojos bien abiertos porque su movimiento en el escenario es lo que más me puede llenar de vida y además me hace sentir como si estuviera en Sevilla, cosa que me encanta y que echo mucho de menos de vez en cuando…
Por cierto, no se si alguien de vosotros iréis este año a la feria pero os adelanto que mi traje de flamenca ya está en marcha y como siempre he recurrido a mi admirada Pepa Garrido, ya que sus trajes son elegantes hasta decir basta. ¿A que hombre no le gustaría ir acompañando de su novia o mujer con un maravilloso traje de sevillanas a la feria?…¿Pues a que estáis esperando para regarle uno a vuestras chicas?…Se acerca el día de San Valentín…Se que este día es puramente comercial y yo no soy partidaria de ello ni muchísimo menos, pero a quien esté emparejado lo que si le aconsejo, que no solo ese día, sino todos cuiden la relación que tienen y la valoren porque poder demostrar tu amor a alguien es lo más valioso del mundo y no es fácil que eso ocurra pero no pasa nada porque quien no tenga pareja puede demostrar ese amor a sus padres, hermanos, amigos, etc…Que mejor que eso!!!!!!

5 Comentarios

  1. Me ha encantado tu sinceridad María! Y tu manera de contar la anécdota también! Déjate! Si la reina de INglaterra come de taper! 🙂

    Enhorabuena por tu blog!

    Un abrazo,

    América

  2. LOPE FIGUEROA ha dicho:

    Muy bueno María!! Seguro que conociéndote lo harías todo con tanta naturalidad que para variar serías la envidia del personal!!

    Afortunado y envidiado el amigo que te prestó su hombro, seguro que no lava esa chaqueta en una temporada!

    Gracias por tu blog! da gusto estar al día en todo!

    Un beso,
    Lope

  3. yago ha dicho:

    Hola María!

    Gracias por tu comentario, pero yo me considero más simple que el mecanismo de un chupete, jaja. En eso estamos: aprendiendo, que digo yo.

    Me ha parecido muy graciosa tu anécdota del “dinner dance”. Me ha recordado cuando era pequeño e iba a misa con mi madre y mi hermana: Siempre nos compraba una bolsa con chuches, entre las cuales se encontraba una bolsa de patatas fritas; dando por descontado que las comeríamos a la salida. Yo abría la bolsa de patatas y me introducía una sola patata en la boca con mucho sigilo procurando no hacer ruido. Qué tiempos aquellos!, jaaja.

    Me ha sorprendido un poco el sitio al que comentas que fuiste (Cardamomo), he estado allí en un par de ocasiones, porque tengo un amigo al que le encanta la zona y siempre intentaba arrastrarnos hasta allí. Te estoy hablando de hace unos 5 ó 6 años y comprendí la esencia del Flamenco: la tragedia. Hubo una pelea en una de las visitas que me dejó muy mal recuerdo del sitio y no volvimos a ir. Espero que haya cambiado.

    Había un bar flamenco, El Bar, pongo el nombre porque ha cerrado, estaba en la c/Lagasca, en paralelo con el Vip´s de Serrano y era una gozada ir los jueves allí y tras algún que otro fino te trasladabas a la “rebotica”, como decían mis amigas de Farmacia y había un señor que tocaba la guitarra y que incluso te la dejaba para que te arrancases: sencillamente genial!.

    Yo soy de Madrid, pero llevo algún tiempo viviendo fuera y comprendo perfectamente de lo que hablas cuando dices que añoras Sevilla, aunque encuentro tu queja algo injustificada, porque tienes la suerte de vivir en una ciudad como Madrid. Parafraseando a mi amigo Francesc, te diría que Sevilla es bella, pero Madrid es encantadora. Él realiza la comparativa con Madrid y Barcelona, claro.

    Por cierto, aprovecho para preguntarte sobre sitios que estén bien en Madrid, que tengan clase, las niñas atractivas, pero no muy niñas, jaja, alrededor de 30 perfecto. Pero que no sea el típico sitio en el que entras a alguna y te comenta sus vacaciones en Zanzibar, o te habla de su bolso Papillon de LVM, o similar,… A las cuales les dedicas unos minutos de cortesía y te apartas discretamente; porque parece que no tienen otros intereses en esta vida y luego resulta gracioso, porque las ves revoloteando alrededor de señores de alrededor de 60 años (que perfectamente podrían ser sus padres), en los sitios que todos conocemos. Como dice un buen amigo mío: es una escena naturalista, que bien podría extrapolarse a la colonia de Buitres de Monfragüe. A mí me recuerda al Cañón de Río Lobos (Soria), por si no lo conoces, es una de las mayores reservas de buitres de Europa y se pueden alquilar kayaks. Es una sensación muy gratificante, no como la otra, jaja.

    Respecto a lo del flamenco, conozco un sitio que te encantaría, además se cena un poco mejor y más tranquilo, jaja. Pero no te puedo dar el nombre por aquí, porque este sí que está abierto y no me parece correcto hacerles publicidad subliminal.

    Otra experiencia que tuve con el flamenco fue en un concierto de Alejandro Sanz, en el que actuaba Farruquito, es un artista bailando, al igual que una persona denigrante, recibió una pitada tremenda durante toda su actuación.

    Bueno, no te entretengo más, que me estoy alargando demasiado, jaja.

    Un abrazo,

    Yago

  4. alex- ha dicho:

    Hola María:Mi única experiencia con el flamenco fue en una convención de trabajo en Sitges que después de comer nos pusieron un bailaor(según los entendidos era de lo más)pero yo no tenía ni idea.
    Un besazo ,feliz semana.

  5. felipe ha dicho:

    hola maria.Como siento que ese plan de flamenco no saliese tan bien como pretendias…..pasa tantas veces en la vida…la magia, como ,agia, solo surge cuando ella quiere….y por eso nos parecen esos momentos magicos.
    Mentiria si afirmase que me gusta el flamenco….y aun menos el cante…Pero estoy seguro que me encantaria verte bailar…
    Ojala Sara Baras llene todas las lusiones que aquella noche quedaron vacias.
    …se va animando este blog…. mil besos

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