Mi gran experiencia en Mozambique con la Fundación Elena Barraquer

Como ya sabéis los que me seguís en mis Redes Sociales, a primeros del mes de Septiembre, hice uno de esos viajes que marcan y que se quedan grabados en el corazón. Estuve en Mozambique para colaborar con dos importantes instituciones que son: Fundación SOS y Fundación Elena Barraquer. Tengo muchas cosas que contaros sobre esta bonita experiencia y lo haré poco a poco en diferentes artículos…

María León emprende su viaje con fundación SOS y fundación Barraquer

Aprovecho para deciros que siento mucho el retraso de estas últimas publicaciones, pero mi equipo y yo hemos estado trabajando muy duro para poder estrenar pronto la web en la que estáis navegando ahora mismo. Tenía mucha ilusión puesta en ella y por fin ha visto la luz…!!!Se trata de un paso adelante y nada me haría más ilusión que me siguierais acompañando en este camino y disfrutando conmigo.

Dicho esto, vuelvo al tema de Mozambique…Una de las experiencias que viví allí fue trabajar de cerca con los hermanos Barraquer (Elena y Rafael), dos eminencias de la oftalmología. Con ellos y con su equipo estuve colaborando muy cerca ayudando en quirófano para intentar agilizar la gran cantidad de operaciones de cataratas que hacían diariamente.

María León con los hermanos Barraquer en Mozambique

Comparto con vosotros este texto especial que he escrito narrando mi experiencia vivida junto a ellos…

Atalia no podía ver, y me impactó con la mirada más profunda de la que he sido testigo en mi vida. Irradiaba paz. Yo le sostenía la mano mientras una aguja esperaba a anestesiar su ojo para librarle de las cataratas que le camuflaban el mundo detrás de una cortina de tinieblas. Ella sabía que iban a pincharla pero no temblaba. Estaba incluso más tranquila que yo. Porque tenía lo más importante: esperanza.

Ese momento junto a Atalia, de 96 años, resume mi gran experiencia en Mozambique junto a la Fundación Barraquer: cómo un equipo de profesionales es capaz de llevar confianza e ilusión a un pueblo acostumbrado al sufrimiento, que aun así te acarician con la mirada y que, por haber pasado casi todo, no se permiten protestar por nada.

Cuando Cristina Muñoz, presidenta de la Fundación SOS, me propuso viajar a Mozambique junto a Rafael y Elena Barraquer para colaborar con su proyecto de operaciones de cataratas en Massaca, a una hora de la capital, Maputo, tenía claro que estos dos hermanos eran dos eminencias de la oftalmología; ahora, después de ayudarles en quirófano y vivir codo a codo con ellos su labor, estoy convencida de que son dos ángeles.

Lo primero que me llamó la atención fue cómo cargan ellos mismos desde España con todo el material quirúrgico. ¡Llevan su quirófano a cuestas! No sé cómo lo han conseguido, pero son capaces de transportar en avión aparatos pesadísimos (y muy caros) para montar a miles de kilómetros de España un quirófano similar a los que tenemos aquí, una complicada operación de logística a la que habría que sumar un importante coste adicional, para lo que es fundamental el apoyo de las aerolíneas.

Rafael y Elena pueden llegar a operar hasta 70 cataratas al día… ¡y, además, es divertido comprobar como se retan entre ellos para ver quién consigue sanar a más pacientes y el divertido ambiente que hay entre todo el equipo! Así es como consiguen pasar 870 consultas y operar 390 cataratas en una semana. ¿Cómo lo logran? Primero con ilusión y luego levantándose cuando sale el sol, porque también se pone muy pronto y en cuanto baja la luz es más complicado seguir trabajando. A veces, incluso, tampoco disponen de medios tan básicos como el agua.  Cuando acaba el día y han pasado horas y horas en el quirófano, entonces llega el momento de celebrar lo conseguido: transmiten tanta energía y pasión ¡que hasta yo misma terminé bailando sevillanas para festejar esas 70 cataratas operadas en un día!

Después de ser testigo de esta experiencia, no me resulta extraño que a Elena Barraquer la nominasen para el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional el año pasado: lo suyo no es un trabajo puntual, sino una convicción que la pone en práctica hasta ocho veces al año en diferentes países, sobre todo, en África y Bangladesh para operar de cataratas a personas que no tienen nada. En sus propias palabras, “las cataratas son la causa número uno de ceguera en el mundo y gracias a Dios es algo que se puede corregir”.

Ahora, tras haber compartido con Rafael y Elena estos días en Mozambique, sé que, como me dijo el encantador Nacho, el anestesista, “este tipo de acciones engancha y es lo que da sentido a tu trabajo”. Porque cuando se ayuda a los demás fluye una energía especial.

Por eso doy las gracias a la Fundación Barraquer, a la Fundación SOS, a Rafael,  a Elena y a todo su equipo por permitirme compartir con ellos esta experiencia haciéndome sentir como si formara parte del grupo desde siempre. Y a Atalia por su mirada. Si tuviera que explicarla con una palabra, no lo dudaría: “touché”.

María León ayudando a la dos fundaciones en Mozambique

Fotografías de Víctor Cucart y María León

Para los que estéis interesados en colaborar de alguna manera con esta
gran fundación, podréis escribir a este mail:
fundacion@barraquer.com

¡¡¡Gracias!!!

7 Comentarios

  1. Carolina ha dicho:

    Que bonita experiencia….y que cara tan increíble se te ve….llena de felicidad!!! Debió ser algo fantástico para que irradies esa energía!! Muchas veces la vida te regala momentos como estos que has vivido, en los que haciendo felices a los demás te llega la felicidad a ti….y mi ENHORABUENA con mayúsculas a los hermanos Barraquer, nos hace mucha falta gente así!!!

  2. CristinaPérez ha dicho:

    María! Deseaba ver este post! Para mi el mejor de todos los q has escrito! T humaniza muchísimo! Estoy apunto de acabar Medicina y hace dos veranos pude tener una experiencia similar en Ecuador. Vuelves otra. Y siempre que tengo algún problema me repito ” en Ecuador estarán peor” y todo, todo (excepto la muerte) tiene solución asiq con una sonrisa a comerse el mundo para contagiar a todo el mundo!!!!! E intentar dar pequeñas esperanzas! 😉
    Te mando un fuerte abrazo y muchísimas gracias por colaborar pero sobretodo por difundirlo!!!
    Cristinaa!!

  3. Hola María,
    Qué ganas tenía de leer este post. Seguí muy de cerca tu aventura a través de las redes sociales, y me emocionó muchísimo. Soy voluntaria desde hace más de 15 años en dos organizaciones, y no hay nada que me haya llenado más y me haya hecho más feliz en mi vida, que poder ayudar, o pasar tiempo con esta gente, que no teniendo nada, te lo dan todo, y con la mejor de las sonrisas. La mejor lección de vida.
    Bravo por este post y por tu ayuda, eres un amor.
    Un besito y feliz semana
    Mary
    http://viajandochic.blogspot.com.es/

  4. Este post es muy emocionante, de verdad. Muy buen trabajo y enhorabuena por todo el esfuerzo dedicado.
    Un saludo.

  5. Ha tenido que ser una experiencia increíble e inolvidable!!!! Gracias por hacer estos artículos de verdad. Enhorabuena por la web!!!!

    Un besito
    http://www.mispequenossecretos.com

  6. Tina Banks ha dicho:

    Que iniciativa tan preciosa!
    http://www.elblogdetinabanks.com

  7. Se te ve tán feliz! que hermosa experiencia!!
    😉

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