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Una visita por el Palacio de Lebrija
En alguna ocasión os he mencionado algo sobre El Palacio de Lebrija, el cual se encuentra en Sevilla y pertenece a mi familia por parte de padre. En este maravilloso lugar he pasado los momentos más especiales de mi infancia, cuando vivía mi querido abuelo Eduardo y nos reuníamos toda la familia. Fue ahí donde celebré mi primera comunión y tambien mi boda. Pues bien, me apetecía mucho haceros una visita virtual guiada por el mismo, para que vosotros, mis queridos lectores, pudierais conocerlo más en profundidad, ya que es uno de los Museos más visitados de la ciudad.
Antes de empezar la visita, os cuento un poco de historia sobre el mismo…
Se trata de un palacio renacentista-mudéjar que data del siglo XVI, que siguiendo la distribución de la típica casa-palacio sevillana, consta de un patio central alrededor del cual se estructuran los diversos cuerpos que la conforman.
En el año 1901, la Condesa de Lebrija, Doña Regla Manjón y Mergelina, compró el palacio y lo fue reconstruyendo poco a poco a lo largo de 13 años, adaptando las estancias a la medida de los mosaicos romanos que compraba y con los cuales terminaría por pavimentar, prácticamente, toda la planta baja. Por esta razón, fue considerada “ la casa-palacio mejor pavimentada de Europa”, por su colección de mosaicos romanos que la Condesa compraba a arqueólogos amigos, incluso algunos aparecieron en terrenos de su propiedad. La Condesa fue la primera mujer Académica de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría (ahora lo es mi Tía Isabel de León) y en el Palacio, solía organizar reuniones de intelectuales (pintores, escritores, escultores…) de la época. Ella me recuerda a uno de mis iconos de estilo, Peggy Guggenheim, que fue una mujer peculiar y de fuerte personalidad y que dejó huella en el mundo del arte, siendo “mecenas” de varios artistas importantes.

La Condesa de Lebrija murió en el año 1938, viuda y sin hijos, y tras fallecer, hereda el Palacio su sobrino, Don Pedro Armero, Conde de Bustillo, que igualmente muere sin descendencia por lo que posteriormente lo hereda mi abuelo, que murió en 1999. Fue entonces cuando se abrió completamente al público, para que se pudiera admirar de manera más profunda la labor realizada por la Condesa de Lebrija.
Y ahora, comencemos con la visita…
En la planta baja se distribuyen el zaguán con azulejos del siglo XVIII, el patio principal con un mosaico original del siglo II y III d.C, los salones rojos donde hay vitrinas con objetos romanos y la Sala de la Medusa con mosaico de hexágonos alternados que rodean a una cabeza de Medusa, la cual tenía un papel protector contra cualquier tipo de peligro. También se encuentran en este mismo nivel el Salón de Dionisos donde se pueden ver piezas de cerámica y vidrio encontradas en las tumbas romanas, el Salón Ochavado en el cual se expone un cuadro con el triunfo de Baco, el Salón de la Columnas donde se encuentra el mosaico de mayor tamaño de la casa, La Sala Gamínedes con un mosaico cuyo medallón principal representa a Gamínedes, raptado por el Águila, que es Zeus. Asimismo, en el comedor azul hay una gran colección de lozas barrocas de principios del siglo XX y en la Sala de Doña Regla se encuentra un busto de la Condesa de Lebrija, fotografías y objetos personales suyos así como una vitrina con objetos personales y condecoraciones de mi abuelo Eduardo.

La escalera fue una de las mejores obras de la Condesa de Lebrija.
El artesonado procede del palacio de los Duques de Osuna y Arcos en Marchena. Ella lo compró y adaptó a las medidas de la escalera. Está realizado en caoba y oro. El friso renacentista, hecho de yesería, procede del mismo palacio. Los azulejos son de los siglos XVI y XVII, y provienen del Convento de San Agustín, de Sevilla, que estaba en ruinas. La Condesa los compró y restauró para decorar sus paredes.

En la planta superior nos encontramos con diversas estancias. El Salón del Obispo, donde se alojó un Obispo durante un Congreso Eucarístico que se organizó en la época en Sevilla, en él ahora hay muebles de estilo imperio y pinturas españolas del siglo XIX. El Salón Español debe su nombre a que el mobiliario que contiene, es, la mayoría, de arte español, además de un sofá de arte portugués del siglo XVII. En el Salón Heráldico se encuentran todos los escudos de armas con los apellidos de la familia. Posteriormente, en el Salón Árabe se puede apreciar un rico artesonado de estilo mudéjar pintado sobre madera, tapices bordados en oro y piezas originales de los países orientales, coleccionadas por la Condesa de Lebrija con motivo de sus viajes, ya que era amante de la arqueología y gran coleccionista de piezas. Este lugar solía ser el salón de té y de fumar.

El Salón Barroco contiene una gran colección de pinturas españolas y religiosas del siglo XIX, un artesonado de estilo mudéjar y varias vitrinas doradas que contienen objetos personales y coleccionados por la Condesa. También hay que destacar en este salón la gran colección de “Cloisoné” chino con figuras talladas en marfil del siglo XIX. Éste era un salón de recepción, sólo para ocasiones formales.

La Biblioteca se conserva intacta desde el siglo XX, con su artesonado original del siglo XVI. Contiene más de seis mil volúmenes de libros, en su mayoría de los siglos XVII y XVIII. 4.000 eran de ella y 2.000 de su marido, Don Federico Sánchez Bedoya, que fue Alcalde de Sevilla y Gobernador Civil de Madrid.

El Salón Imperio posee mobiliario de estilo imperio, como su nombre indica.

En la Galería de los Bargueños se encuentran tres retratos de familia: Los de mi abuelo y mi abuela y, en el centro, el de Don Pedro Armero, sobrino de la Condesa, que fue Conde de Bustillo y propietario del Palacio durante varios años. Bajo los retratos hay dos bargueños españoles del siglo XIX, hechos de madera, nácar, marfil y carey. Un poco más adelante tenemos un bargueño italiano del siglo XVII, pintado con esmalte bajo el cristal, y dos vitrinas que contienen colecciones de porcelana de “Limoge”.

En la capilla se puede ver un retablo de estilo barroco hecho de caoba, y un Cristo filipino del siglo XVIII, tallado en marfil (del colmillo de un elefante).

En el Salón de los Retratos se encuentran retratos de los miembros de la familia, además de los bargueños más antiguos de la casa.

En el Salón Cantón se puede admirar la gran colección de porcelana china del siglo XIX, además de obras de pintores reconocidos, como Van Dyck.

Y , por último, el Comedor Principal con piezas de arte español y una espectacular vajilla de la casa Spode, porcelana inglesa del siglo XVIII, que Dª Regla heredó de su madre. Destaca también la decoración del techo con 3 estrellas de madera de porcelana japonesa, francesa y española.

¡¡¡Espero que hayáis disfrutado de la visita!!!
Antes de acabar, os enseño dos de mis fotos preferidas hechas en esta casa por el fotógrafo Bernardo Doral hace ya unos años. El traje de flamenca es de Pepa Garrido.

Fotos del reportaje realizadas con la cámara Sony QX10

¡¡¡Si vais a Sevilla, no dejéis de ir a visitar el Palacio de Lebrija porque, en directo, gana mucho más!!!
Para más información:
Maria32
16 abril, 2014Hola Maria!: Me ha encantado el post del palacio. Hace años estuve en Sevilla y no sabia de su existencia. Cuando fui tres dias no me pude organizar bien el viaje y no vi casi nada. Me prometi algún dia volver y aprovechar al maximo la estancia. Me gustaria que una sevillana como tú hiciera un post sobre que cosas ver, donde comer y que no podemos dejar de visitar. Vamos un top ten de Sevilla. Gracias y felices pascuas!!!.