Un viaje a India, una buena lección de valores

Si hay algo que me ha enamorado especialmente de India es su encantadora gente y su interesante filosofía de vida, cargada de grandes valores y que, a lo largo del inolvidable viaje que he realizado durante 15 días por este mágico país, he visto como, en diferentes momentos, los indios la han ido llevando a la práctica. Dignidad, Respeto, Tolerancia, Generosidad, Solidaridad, Agradecimiento, Espíritu de Servicio, Amabilidad son algunos de los muchos valores que he visto reflejados durante las experiencias que allí he vivido con ellos. Escuchar la maravillosa frase: “Gracias por darnos la oportunidad de servirte” resume con qué actitud se mueven los indios cuyo mayor icono de Esperanza y Paz fue Mahatma Gandhi que luchó incansablemente y de manera pacífica para conseguir la independencia.

 

Si hay algo que me ha enamorado especialmente de India es su encantadora gente y su interesante filosofía de vida, cargada de grandes valores y que, a lo largo del inolvidable viaje que he realizado durante 15 días por este mágico país, he visto como, en diferentes momentos, los indios la han ido llevando a la práctica. Dignidad, Respeto, Tolerancia, Generosidad, Solidaridad, Agradecimiento, Espíritu de Servicio, Amabilidad son algunos de los muchos valores que he visto reflejados durante las experiencias que allí he vivido con ellos. Escuchar la maravillosa frase: “Gracias por darnos la oportunidad de servirte” resume con qué actitud se mueven los indios cuyo mayor icono de Esperanza y Paz fue Mahatma Gandhi que luchó incansablemente y de manera pacífica para conseguir la independencia.

 

Los detalles de mi recorrido los podréis descubrir en los posts que he publicado en el blog de PANGEA, considerada como la tienda de viajes más grande del mundo y la cual ha diseñado y organizado fantásticamente bien mi viaje a la India. 

Los detalles de mi recorrido los podréis descubrir en los posts que he publicado en el blog de PANGEA, considerada como la tienda de viajes más grande del mundo y la cual ha diseñado y organizado fantásticamente bien mi viaje a la India. 

 

Pues bien, comienzo dando algunas pinceladas filosóficas de lo que más me ha atraído del pensamiento y comportamiento hindú tras lo aprendido en este viaje en el que he tenido los ojos bien abiertos y los oídos muy atentos para escuchar lo que me iban contando los fabulosos guías que me han acompañado durante mi periplo. 

 

Pues bien, comienzo dando algunas pinceladas filosóficas de lo que más me ha atraído del pensamiento y comportamiento hindú tras lo aprendido en este viaje en el que he tenido los ojos bien abiertos y los oídos muy atentos para escuchar lo que me iban contando los fabulosos guías que me han acompañado durante mi periplo. 

 

Comencemos por el significado del tradicional saludo que te dedican los indios cuando llegas a algún lugar, el cual realizan juntando las palmas de manos y con una reverencia de cabeza mientras pronuncian la palabra “Namasté” cuyo significado es “Me inclino ante ti”. Esta cariñosa y respetuosa manera de saludar ya te toca el corazón y yo me he propuesto ponerla en práctica en España porque estoy segura que la gente respondería siempre con mucha emoción!!

 

Comencemos por el significado del tradicional saludo que te dedican los indios cuando llegas a algún lugar, el cual realizan juntando las palmas de manos y con una reverencia de cabeza mientras pronuncian la palabra “Namasté” cuyo significado es “Me inclino ante ti”. Esta cariñosa y respetuosa manera de saludar ya te toca el corazón y yo me he propuesto ponerla en práctica en España porque estoy segura que la gente respondería siempre con mucha emoción!!

 

Por otro lado, me impactó la felicidad que irradian la inmensa mayoría de los indios, tengan las circunstancias que tengan y vengan de donde vengan. Allí, la envidia y la insatisfacción son dos sentimientos que raramente aparecen, ya que lo que sienten es un profundo agradecimiento por todo lo recibido cada día. Y es que la ausencia del deseo es una de las mejores claves de su pensamiento para así conseguir felicidad plena. Ese gran trabajo emocional de aceptación que hacen viene fomentado por sus creencias religiosas ya que, según el hinduismo, la vida que les ha tocado vivir, aunque sea imperfecta, es necesaria para seguir evolucionando con el objetivo de alcanzar Moksha (la liberación espiritual) y lo conseguirán si actúan bien según la ley del karma en los momentos que les toque vivir motivados, siempre, por alcanzar la meta final que es estar en comunión con el Ser Supremo Absoluto o Brahman.

 

Por otro lado, me impactó la felicidad que irradian la inmensa mayoría de los indios, tengan las circunstancias que tengan y vengan de donde vengan. Allí, la envidia y la insatisfacción son dos sentimientos que raramente aparecen, ya que lo que sienten es un profundo agradecimiento por todo lo recibido cada día. Y es que la ausencia del deseo es una de las mejores claves de su pensamiento para así conseguir felicidad plena. Ese gran trabajo emocional de aceptación que hacen viene fomentado por sus creencias religiosas ya que, según el hinduismo, la vida que les ha tocado vivir, aunque sea imperfecta, es necesaria para seguir evolucionando con el objetivo de alcanzar Moksha (la liberación espiritual) y lo conseguirán si actúan bien según la ley del karma en los momentos que les toque vivir motivados, siempre, por alcanzar la meta final que es estar en comunión con el Ser Supremo Absoluto o Brahman.

 

Teniendo en cuenta que éste es un país poblado por 1.300 millones de habitantes y que el 80% practican la religión hunduísta, esa satisfacción general llega al viajero como una especie de explosión de energía sana y positiva que te renueva el alma, al menos así lo percibí yo.

 

Teniendo en cuenta que éste es un país poblado por 1.300 millones de habitantes y que el 80% practican la religión hunduísta, esa satisfacción general llega al viajero como una especie de explosión de energía sana y positiva que te renueva el alma, al menos así lo percibí yo.

 

Después de ver a familias con escasísimos recursos pregunté a Amar, mi guía, como veía él los enormes contrastes sociales que existían en su país y su respuesta me fascinó: “Para los indios, las circunstancias no importan tanto como la familia porque donde esté la familia, está el paraíso”. De hecho, cuando una pareja se casa, se suele ir a vivir junto a la familia del novio llegando a convivir con decenas de personas en el mismo hogar. Los ingresos son comunes y suelen estar gestionados por el patriarca. Por tanto, el matrimonio no acaba siendo una unión de individuos sino de familias, tanto para lo bueno como para lo malo. Aunque el roce hace que se consigan crear mayores vínculos de cariño, por otro lado, también da lugar a que se generen más fricciones típicas de la convivencia ¿Qué opción preferiríais vosotros? ¿Vivir con o sin la familia de vuestro cónyuge?

 

Después de ver a familias con escasísimos recursos pregunté a Amar, mi guía, como veía él los enormes contrastes sociales que existían en su país y su respuesta me fascinó: “Para los indios, las circunstancias no importan tanto como la familia porque donde esté la familia, está el paraíso”. De hecho, cuando una pareja se casa, se suele ir a vivir junto a la familia del novio llegando a convivir con decenas de personas en el mismo hogar. Los ingresos son comunes y suelen estar gestionados por el patriarca. Por tanto, el matrimonio no acaba siendo una unión de individuos sino de familias, tanto para lo bueno como para lo malo. Aunque el roce hace que se consigan crear mayores vínculos de cariño, por otro lado, también da lugar a que se generen más fricciones típicas de la convivencia ¿Qué opción preferiríais vosotros? ¿Vivir con o sin la familia de vuestro cónyuge?

 

Preciosa me pareció, por cierto, la ceremonia de celebración de la típica boda india que descubrí al colarme (con todo mi morro) en dos que se celebraron en el mismo hotel donde yo me alojé en Jaipur, el Jai Mahal Palace. Pues lo cierto es que los familiares y amigos de los novios me acogieron con mucho cariño y pude, incluso, darles personalmente la enhorabuena durante su tradicional besamanos. Cada país tiene su propia idiosincrasia y aquí las tradiciones vienen marcadas por los Vedas (libros sagrados) que tienen más de 40 siglos de antigüedad y que dictan que el matrimonio debe ser concertado por los padres de los novios. Esto, confieso que me provoca un nudo en el estómago al no permitir que cada uno pueda ejercer su libertad para elegir anteponiendo, por el contrario, el interés al amor. Al margen de esta reflexión, una de las costumbres de la ceremonia es que los novios tienen que dar vueltas a un fuego haciendo 3 promesas importantes: Dharma (cumplir obligaciones típicas del matrimonio), Artha (lo material se comparte), Kāma (darse mutuo placer sexual).

 

Preciosa me pareció, por cierto, la ceremonia de celebración de la típica boda india que descubrí al colarme (con todo mi morro) en dos que se celebraron en el mismo hotel donde yo me alojé en Jaipur, el Jai Mahal Palace. Pues lo cierto es que los familiares y amigos de los novios me acogieron con mucho cariño y pude, incluso, darles personalmente la enhorabuena durante su tradicional besamanos. Cada país tiene su propia idiosincrasia y aquí las tradiciones vienen marcadas por los Vedas (libros sagrados) que tienen más de 40 siglos de antigüedad y que dictan que el matrimonio debe ser concertado por los padres de los novios. Esto, confieso que me provoca un nudo en el estómago al no permitir que cada uno pueda ejercer su libertad para elegir anteponiendo, por el contrario, el interés al amor. Al margen de esta reflexión, una de las costumbres de la ceremonia es que los novios tienen que dar vueltas a un fuego haciendo 3 promesas importantes: Dharma (cumplir obligaciones típicas del matrimonio), Artha (lo material se comparte), Kāma (darse mutuo placer sexual).

 

Otra de las cosas que forma parte del estilo de vida y filosofía de los indios y que descubrí durante mi visita a Rishikesh, una ciudad situada en las faldas de las montañas de los Himalayas, es el concepto de los ashrams. El ashram  no se trata solo de un lugar físico, sino de una filosofía de vida y consiste en que varias personas conviven en comunidad espiritual bajo unas estrictas normas de vida buscando la iluminación y con el objetivo de ayudar también a otros a conseguirla, además de desarrollar obras de caridad para los más necesitados. Cuentan con hospedería, comedor, templo, escuela, librería e incluso hospital. Cada ashram (palabra en sánscrito que significa “Lo que lleva al esfuerzo”) tiene su propia misión de vida y cada miembro que a él pertenezca tiene que pasar por 4 fases de vida importantes:

  • Primera fase o Brahmachariashrama. Entre 1 y 25 años. Es tiempo para aprender y adquirir conocimientos.
  • Segunda fase o Grihasthaashrama. Entre 25 y 50 años. Tiempo para crear tu familia y/o vivir para ella.
  • Tercera fase o Vanaprasthaashrama. Entre 50 y 75 años. Tiempo para pensar en uno mismo a nivel trascendental y desconectar de todo lo material.
  • Cuarta fase o Sannyasaashrama. A partir de 75 años. Tiempo para compartir todo lo aprendido.

 

Otra de las cosas que forma parte del estilo de vida y filosofía de los indios y que descubrí durante mi visita a Rishikesh, una ciudad situada en las faldas de las montañas de los Himalayas, es el concepto de los ashrams. El ashram  no se trata solo de un lugar físico, sino de una filosofía de vida y consiste en que varias personas conviven en comunidad espiritual bajo unas estrictas normas de vida buscando la iluminación y con el objetivo de ayudar también a otros a conseguirla, además de desarrollar obras de caridad para los más necesitados. Cuentan con hospedería, comedor, templo, escuela, librería e incluso hospital. Cada ashram (palabra en sánscrito que significa “Lo que lleva al esfuerzo”) tiene su propia misión de vida y cada miembro que a él pertenezca tiene que pasar por 4 fases de vida importantes

 

Precisamente, en Febrero de 1968 John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Starr acompañados  de un buen séquito de amigos (Mia Farrow, Mike Love del grupo “The Beach Boys” , el flautista de jazz Paul Horn…) viajaron a Rishikesh con el objetivo de profundizar sobre la Meditación Trascendental de la mano de Maharishi Mahesh , el gurú indio más reconocido en aquella época, que trabajaba esta técnica para meditar y que había fundado el Ashram Chaurasi Kutia en una antigua reserva de tigres que había en las montañas de Los Himalayas y que, posteriormente, tuvo que abandonar. Un gurú es la persona que te ayuda a pasar de la oscuridad a la luz (“Gu” es oscuridad y “Ru” es luz) y Los Beatles se dejaron iluminar en aquel momento por este maestro espiritual después de vivir momentos duros por la muerte de su representante por exceso de barbitúricos. En este ashram fue donde los músicos británicos compusieron unas 50 canciones y el “White Album”, una de sus obras maestras. Me impresionó mucho esta visita donde sentí el espíritu de Los Beatles en cada rincón gracias también al trabajo de grafiteros como ArtxPan que se ha encargado, junto con otros artistas, de dar vida a los escombros que allí quedan pero sin robarle un ápice de su esencia e historia. La muestra de fotos de Paul Saltzman que convivió con ellos en este lugar consiguiendo captar momentos especiales ayuda a imaginarse mejor la experiencia que debieron vivir. Si os interesa profundizar más sobre la actividad de los gurús os recomiendo que busquéis información sobre Sadguru que actualmente es el más seguido en India.

 

Precisamente, en Febrero de 1968 John Lennon, George Harrison, Paul McCartney y Ringo Starr acompañados  de un buen séquito de amigos (Mia Farrow, Mike Love del grupo “The Beach Boys” , el flautista de jazz Paul Horn…) viajaron a Rishikesh con el objetivo de profundizar sobre la Meditación Trascendental de la mano de Maharishi Mahesh , el gurú indio más reconocido en aquella época, que trabajaba esta técnica para meditar y que había fundado el Ashram Chaurasi Kutia en una antigua reserva de tigres que había en las montañas de Los Himalayas y que, posteriormente, tuvo que abandonar. Un gurú es la persona que te ayuda a pasar de la oscuridad a la luz (“Gu” es oscuridad y “Ru” es luz) y Los Beatles se dejaron iluminar en aquel momento por este maestro espiritual después de vivir momentos duros por la muerte de su representante por exceso de barbitúricos. En este ashram fue donde los músicos británicos compusieron unas 50 canciones y el “White Album”, una de sus obras maestras. Me impresionó mucho esta visita donde sentí el espíritu de Los Beatles en cada rincón gracias también al trabajo de grafiteros como ArtxPan que se ha encargado, junto con otros artistas, de dar vida a los escombros que allí quedan pero sin robarle un ápice de su esencia e historia. La muestra de fotos de Paul Saltzman que convivió con ellos en este lugar consiguiendo captar momentos especiales ayuda a imaginarse mejor la experiencia que debieron vivir. Si os interesa profundizar más sobre la actividad de los gurús os recomiendo que busquéis información sobre Sadguru que actualmente es el más seguido en India.

 

En Rishikesh tuve la suerte de alojarme en el Hotel Ananda que se centra en el cuidado y el bienestar desde el enfoque de la medicina ayurvédica. Mucho es lo que aprendí allí tanto para el bienestar de mi cuerpo como de mi mente. Fantásticas y muy inspiradoras las clases de filosofía de la escuela Vedanta que son un gran menú para la vida además de los tratamientos ayurvédicos del cualificado personal de su maravilloso spa y las actividades como yoga y trekking a través de la cual tuve la oportunidad de llegar hasta un recóndito templo de los Himalayas donde tuve un encuentro muy especial con los lugareños.

 

En Rishikesh tuve la suerte de alojarme en el Hotel Ananda que se centra en el cuidado y el bienestar desde el enfoque de la medicina ayurvédica. Mucho es lo que aprendí allí tanto para el bienestar de mi cuerpo como de mi mente. Fantásticas y muy inspiradoras las clases de filosofía de la escuela Vedanta que son un gran menú para la vida además de los tratamientos ayurvédicos del cualificado personal de su maravilloso spa y las actividades como yoga y trekking a través de la cual tuve la oportunidad de llegar hasta un recóndito templo de los Himalayas donde tuve un encuentro muy especial con los lugareños.

 

Como bien me contaba Amar, mi guía: “En India no se vive, se aprende a vivir”.

 

Un viaje a India, una buena lección de valores

 

Para más información:

https://www.pangea.es/ES/viaje-a/asia/india?utm_source=maria_de_leon&utm_medium=referral&utm_campaign=viaje_india_blog

 

2 Comentarios

  1. ¡Qué maravilla! cuántas historias, cuanta belleza, es una preciosidad.
    Besos.

    Gemeladas

  2. Teresa ha dicho:

    Qué maravilla de viaje y qué bien lo cuentas.
    Deseando poder ir.
    Muchas gracias por compartir todos los detalles.

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