72 horas en el paraíso zen de Asia Gardens

¿Cuántas veces habéis oído la expresión «lujo asiático»?  ¿Y no os parece que suena a relax, a desconexión, a paraíso natural, a esencias naturales, a tejidos únicos y sabrosos platos? Efectivamente, el lujo asiático es la sensación de conectar con tu interior en un paraíso para los sentidos, pero para disfrutarlo no hace falta subirse a un avión y hacer largos viajes: el paraíso zen lo encontráis en Asia Gardens Hotel & Thai Spa, en Alicante.

72 horas en el paraíso zen de Asia Gardens

 

Podréis descubrir un resumen de mi experiencia
en este paraíso a través este vídeo:

Asia Gardens Hotel & Thai Spa es uno de los lugares míticos escogidos por los viajeros más top, que quieren disfrutar de una escapada única en un ambiente selecto sin salir de España. Forma parte del prestigioso club de Leading Hotels of the World, lo que sin duda da una idea de la exquisitez de sus servicios, a lo que se suma la belleza de su entorno: jardines tropicales con más de 3.000 especies traídas de Asia, siete piscinas, nueve restaurantes y un Thai Spa donde el tiempo se detiene hasta llevarte al relax infinito en una experiencia integral, de 360º.

Asia Gardens Hotel & Thai Spa es uno de los lugares míticos escogidos por los viajeros más top, que quieren disfrutar de una escapada única en un ambiente selecto sin salir de España

Aunque cualquier propuesta de escapada en Asia Gardens, por exprés que sea, es garantía de desconexión, yo tuve el placer de disfrutar de un plan relax de tres días, que me permitió cargar pilas para la primavera tan ajetreada que tengo por delante.

– DÍA 1: El comienzo de una experiencia inolvidable –

El relax comienza desde el amanecer, con una sesión de yoga entre vegetación asiática y el murmullo de los lagos que recorren el hotel. Allí el equilibrio cuerpo–mente adquiere una dimensión superior y te lleva hasta un estado de bienestar difícil de alcanzar en otros lugares.

 

El relax comienza desde el amanecer, con una sesión de yoga entre vegetación asiática y el murmullo de los lagos que recorren el hotel. Allí el equilibrio cuerpo–mente adquiere una dimensión superior y te lleva hasta un estado de bienestar difícil de alcanzar en otros lugares.

Ya sabéis que el desayuno es la comida más importante del día, así que nada mejor que, tras haber cargado pilas de espíritu, cargar las del cuerpo en el buffet Udaipur, con un desayuno delicioso que fusiona sabores mediterráneos y asiáticos y que, acompañado por el sonido del agua al caer y las vistas de los jardines tropicales, convierten el momento en una fiesta para los sentidos.

 

Ya sabéis que el desayuno es la comida más importante del día, así que nada mejor que, tras haber cargado pilas de espíritu, cargar las del cuerpo en el buffet Udaipur, con un desayuno delicioso que fusiona sabores mediterráneos y asiáticos y que, acompañado por el sonido del agua al caer y las vistas de los jardines tropicales, convierten el momento en una fiesta para los sentidos.

Resulta difícil dejar esta terraza, pero Asian Gardens es un paraíso del que merece la pena explorar cada detalle, así que me lanzo a conocer todos los rincones del hotel  y a hasta su preciosa tienda donde se encuentras prendas y accesorios con mucho estilo.

Resulta difícil dejar esta terraza, pero Asian Gardens es un paraíso del que merece la pena explorar cada detalle, así que me lanzo a conocer todos los rincones del hotel y a hasta su preciosa tienda donde se encuentras prendas y accesorios con mucho estilo.

Lo primero que llama la atención de su hall es la palapa que acoge, la construcción típica asiática, con soportes de madera y techo de palmas secas. Esta de Asian Gardens es la mayor de Europa y transporta al corazón asiático, junto con su aroma a inciensos, música zen y exquisita decoración oriental, entre la que encontramos el famoso pez de madera del hotel, un kimono chino de la dinastía Jin, ventiladores pai–pai de estilo vietnamita y un elefante que da paso al jardín, con sus impresionantes caras de Angkor y la icónica canoa de madera en la piscina Langkawi.

Lo primero que llama la atención de su hall es la palapa que acoge, la construcción típica asiática, con soportes de madera y techo de palmas secas. Esta de Asian Gardens es la mayor de Europa y transporta al corazón asiático, junto con su aroma a inciensos, música zen y exquisita decoración oriental, entre la que encontramos el famoso pez de madera del hotel, un kimono chino de la dinastía Jin, ventiladores pai–pai de estilo vietnamita y un elefante que da paso al jardín, con sus impresionantes caras de Angkor y la icónica canoa de madera en la piscina Langkawi.

Otra de las piscinas del complejo es la espectacular piscina Zen. Está climatizada a 29ºC todo el año y cuenta con un jacuzzi central con vistas al Mediterráneo que la convierten en una de las joyas de Asian Gardens. ¡Perfecta para tomar un aperitivo en la tumbona antes de comer!

Otra de las piscinas del complejo es la espectacular piscina Zen. Está climatizada a 29ºC todo el año y cuenta con un jacuzzi central con vistas al Mediterráneo que la convierten en una de las joyas de Asian Gardens. ¡Perfecta para tomar un aperitivo en la tumbona antes de comer!

Entre los nueve restaurantes disponibles en el hotel, el primer día elijo Palapa, que destaca porque su terraza está colgada de las piscinas infinitas. Y, a pesar de su nombre, cien por cien asiático, también sirven platos mediterráneos, como la exquisita paella de verduras que pude disfrutar.

Entre los nueve restaurantes disponibles en el hotel, el primer día elijo Palapa, que destaca porque su terraza está colgada de las piscinas infinitas. Y, a pesar de su nombre, cien por cien asiático, también sirven platos mediterráneos, como la exquisita paella de verduras que pude disfrutar.

La siesta es otro de los grandes placeres del viajero, así que no me resisto a él en mi habitación, de cuidado estilo balinés, con vistas a una terraza donde pareces estar en el mismísimo corazón de Thailandia.

La siesta es otro de los grandes placeres del viajero, así que no me resisto a él en mi habitación, de cuidado estilo balinés, con vistas a una terraza donde pareces estar en el mismísimo corazón de Thailandia.

Y precisamente uno de los must en cualquier viaje asiático que se precie es el masaje tradicional tailandés, que en Asian Gardens lo practican masajistas instruidos en la escuela del What Po, cuna de esta disciplina.

Y precisamente uno de los must en cualquier viaje asiático que se precie es el masaje tradicional tailandés, que en Asian Gardens lo practican masajistas instruidos en la escuela del What Po, cuna de esta disciplina.

El masaje por antonomasia es el Nuad Thai: dura dos horas y combina las presiones sobre el cuerpo con melodías súper relajantes y aromas que llevan tu cuerpo a un estado de relajación que hasta ahora no había experimentado… ¡y ya son muchos los masajes que he disfrutado!

El masaje por antonomasia es el Nuad Thai: dura dos horas y combina las presiones sobre el cuerpo con melodías súper relajantes y aromas que llevan tu cuerpo a un estado de relajación que hasta ahora no había experimentado… ¡y ya son muchos los masajes que he disfrutado!

Una vez concluido el masaje, paso a la zona de relajación, donde hidrato el cuerpo con un té para después disfrutar de la piscina climatizada exclusiva.

Y si a mediodía me había decidido por la gastronomía española, a la hora de la cena no puedo resistirme a participar en el Asian Cookshow, donde descubro nuevos sabores de la cocina oriental junto a uno de los chefs del hotel, que me da claves para aplicar en mis propios platos.

Uno de mis manjares favoritos es el sushi, así que en una escapada como esta no puede faltar. Y para llevar la exclusividad al grado superlativo, en Asian Gardens me invitan a maridarlo con champagne en la terraza del Champagne Bar, con un ambiente de cuento.

Uno de mis manjares favoritos es el sushi, así que en una escapada como esta no puede faltar. Y para llevar la exclusividad al grado superlativo, en Asian Gardens me invitan a maridarlo con champagne en la terraza del Champagne Bar, con un ambiente de cuento.

Esto es solo el aperitivo, pues mi primera cena aguarda en The Island, con sus carnes y pescados a la brasa, servidos en un ambiente paradisíaco frente a la piscina Langkawi, mágicamente iluminada.

Esto es solo el aperitivo, pues mi primera cena aguarda en The Island, con sus carnes y pescados a la brasa, servidos en un ambiente paradisíaco frente a la piscina Langkawi, mágicamente iluminada.

Es difícil estar allí y hacerte a la idea de que no has salido de Europa, porque todo te transporta a Asia, a su mundo zen y sus paisajes exóticos, con pequeños grandes lujos como las sábanas de 300 hilos de algodón egipcio que me envuelven en la cama y con las que me preparo para un nuevo día de experiencias únicas.

Es difícil estar allí y hacerte a la idea de que no has salido de Europa, porque todo te transporta a Asia, a su mundo zen y sus paisajes exóticos, con pequeños grandes lujos como las sábanas de 300 hilos de algodón egipcio que me envuelven en la cama y con las que me preparo para un nuevo día de experiencias únicas.

– DÍA 2: Lujo y Relax –

Si mi primer día había comenzado con yoga, para el segundo me inclino por el gimnasio de Asian Gardens, el Fitness Center, que conecta con un área exterior para hacer ejercicio en plena naturaleza tropical.

Si mi primer día había comenzado con yoga, para el segundo me inclino por el gimnasio de Asian Gardens, el Fitness Center, que conecta con un área exterior para hacer ejercicio en plena naturaleza tropical.

Cuando acabo mi entrenamiento, una ducha relajante efecto lluvia en la habitación precede al desayuno en mi terraza, tras el que me encamino a la piscina. De camino, no puedo dejar de disfrutar de los nenúfares de flores rosas, amarillas y blancas, que se abren con la luz del sol y se cierran cuando se pone, por lo que es ideal disfrutarlos a mediodía.

Cuando acabo mi entrenamiento, una ducha relajante efecto lluvia en la habitación precede al desayuno en mi terraza, tras el que me encamino a la piscina. De camino, no puedo dejar de disfrutar de los nenúfares de flores rosas, amarillas y blancas, que se abren con la luz del sol y se cierran cuando se pone, por lo que es ideal disfrutarlos a mediodía.

Una sesión de relax al sol es otro de esos lujos asiáticos que en Asian Gardens adquieren un nuevo sentido: el Thai Club es un paraíso de uso exclusivo para clientes alojados en suites, que pueden disfrutar de dos piscinas y zona de hamacas con servicio de prensa, relaciones públicas y bebidas y comidas a la carta. ¡Aquí te sientes una auténtica celebrity!

 

Una sesión de relax al sol es otro de esos lujos asiáticos que en Asian Gardens adquieren un nuevo sentido: el Thai Club es un paraíso de uso exclusivo para clientes alojados en suites, que pueden disfrutar de dos piscinas y zona de hamacas con servicio de prensa, relaciones públicas y bebidas y comidas a la carta. ¡Aquí te sientes una auténtica celebrity!

Antes os hablaba de los masajes tailandeses, pero para lograr el espíritu zen otra disciplina magnífica es el Chi Kung, una técnica que trabaja con energías de alta vibración que atraen la salud y el bienestar físico y espiritual. Ya sabéis: mens sana in corpore sano. Y si a ello le sumamos un masaje ayurvédico de 60 minutos… ¿qué más se puede pedir para rozar la sensación de bienestar absoluto?

Antes os hablaba de los masajes tailandeses, pero para lograr el espíritu zen otra disciplina magnífica es el Chi Kung, una técnica que trabaja con energías de alta vibración que atraen la salud y el bienestar físico y espiritual. Ya sabéis: mens sana in corpore sano. Y si a ello le sumamos un masaje ayurvédico de 60 minutos… ¿qué más se puede pedir para rozar la sensación de bienestar absoluto?

Hablando del relax, en Asian Gardens se encuentran por doquier las mandalas, tallas que invitan a la conexión cuerpo–mente y que aquí se adornan a diario con decoraciones florales en agua.

Hablando del relax, en Asian Gardens se encuentran por doquier las mandalas, tallas que invitan a la conexión cuerpo–mente y que aquí se adornan a diario con decoraciones florales en agua.

 

Es hora de cenar y apuesto por Koh Samu, una placita sumergida en la selva tropical y ambientada con sonidos y aromas de Asia, donde mi paladar se regala con una cena fusión oriental: Lumpia Goreng –rollitos de primavera de verduras, con salsa agridulce de tomate y jengibre– y Gai Pad Grapao –salteado de pollo picante con albahaca, guindilla y salsa también picante–.

Es hora de cenar y apuesto por Koh Samu, una placita sumergida en la selva tropical y ambientada con sonidos y aromas de Asia, donde mi paladar se regala con una cena fusión oriental: Lumpia Goreng –rollitos de primavera de verduras, con salsa agridulce de tomate y jengibre– y Gai Pad Grapao –salteado de pollo picante con albahaca, guindilla y salsa también picante–.

Y ya sabéis que en cada escapada no me puedo resistir a mi mojito viajero, que en esta ocasión se disfruta también con los ojos y el oído en la terraza del Bonsai Lounge, con música en vivo frente a un bonsái de casi 200 años de antigüedad.

Y ya sabéis que en cada escapada no me puedo resistir a mi mojito viajero, que en esta ocasión se disfruta también con los ojos y el oído en la terraza del Bonsai Lounge, con música en vivo frente a un bonsái de casi 200 años de antigüedad.

– DÍA 3: Una estancia 100% asiática. 72 horas para recordar –

Me gustaría que este sueño no acabase nunca, pero mis 72 horas en Asian Gardens van tocando a su fin, así que para el último día no quiero dejar ni un solo detalle al azar, comenzando por una sesión matutina de Thai Chi, una disciplina que combina la meditación con los movimientos circulares y relajados, que aumentan la sensación de bienestar corporal.

Me gustaría que este sueño no acabase nunca, pero mis 72 horas en Asian Gardens van tocando a su fin, así que para el último día no quiero dejar ni un solo detalle al azar, comenzando por una sesión matutina de Thai Chi, una disciplina que combina la meditación con los movimientos circulares y relajados, que aumentan la sensación de bienestar corporal.

Tras el desayuno en Udaipur, con frutas y zumos antioxidantes, me pierdo en los jardines tropicales del hotel, cuyos lagos y cascadas vuelven a transportarme al exotismo asiático sin salir de la costa mediterránea.

Tras el desayuno en Udaipur, con frutas y zumos antioxidantes, me pierdo en los jardines tropicales del hotel, cuyos lagos y cascadas vuelven a transportarme al exotismo asiático sin salir de la costa mediterránea.

Mis pasos me llevan a la piscina Caras de Angkor: climatizada a 30ºC y de uso exclusivo para adultos, me hace sentir en la mismísima Camboya antes de que, ya en el restaurante Palapa, el sabor me traiga de vuelta a la bahía alicantina con una fritura con mojo verde, acompañada de fideuá de marisco.

Mis pasos me llevan a la piscina Caras de Angkor: climatizada a 30ºC y de uso exclusivo para adultos, me hace sentir en la mismísima Camboya antes de que, ya en el restaurante Palapa, el sabor me traiga de vuelta a la bahía alicantina con una fritura con mojo verde, acompañada de fideuá de marisco.

Para completar la experiencia zen, nada mejor que alquilar un palafito y relajarse a pie de piscina mientras disfruto de la lectura, acompañada únicamente por el suave sonido de la brisa mediterránea.

Para completar la experiencia zen, nada mejor que alquilar un palafito y relajarse a pie de piscina mientras disfruto de la lectura, acompañada únicamente por el suave sonido de la brisa mediterránea.

Es el mejor prólogo para la ruta botánica, un paseo guiado por densos jardines, con plantas y árboles traídos de Asia junto a los que el agua, cayendo rítmicamente, contribuyen a crear una atmósfera idílica.

Es el mejor prólogo para la ruta botánica, un paseo guiado por densos jardines, con plantas y árboles traídos de Asia junto a los que el agua, cayendo rítmicamente, contribuyen a crear una atmósfera idílica.

Para alcanzar la cota máxima de relajación me espera un masaje balinés de noventa minutos en un palafito exterior, donde los aceites aromáticos se mezclan con la brisa para acompañar las presiones sobre mi cuerpo y así llevarme a un estado de bienestar máximo, solo comparable al momento único de Bath Experience, un relajante baño privado en la habitación aromatizado con sales y esencias de Asia y acompañado con cava y bombones. ¿Es o no es un lujo asiático?

Para alcanzar la cota máxima de relajación me espera un masaje balinés de noventa minutos en un palafito exterior, donde los aceites aromáticos se mezclan con la brisa para acompañar las presiones sobre mi cuerpo y así llevarme a un estado de bienestar máximo, solo comparable al momento único de Bath Experience, un relajante baño privado en la habitación aromatizado con sales y esencias de Asia y acompañado con cava y bombones. ¿Es o no es un lujo asiático?

Aunque me quedaría aquí toda una vida, In Black, el restaurante mas exclusivo de Asia Gardens, me espera para la cena. Allí pruebo tartar de atún con esencia de cítricos y carré de cordero, con un postre a base de infusión de piña e hinojo con sorbete de coco. ¡Simplemente delicioso!

Aunque me quedaría aquí toda una vida, In Black, el restaurante mas exclusivo de Asia Gardens, me espera para la cena. Allí pruebo tartar de atún con esencia de cítricos y carré de cordero, con un postre a base de infusión de piña e hinojo con sorbete de coco. ¡Simplemente delicioso!

La noche va cayendo y brindo por este sueño con un Gin&Tonic en la terraza del Bonsai Lounge, epílogo de una experiencia inolvidable donde cada minuto, cada estancia, cada olor y cada sonido me han transportado al sudeste asiático sin salir del Mediterráneo para hacer que mi cuerpo y mi mente se encuentren de nuevo en este cuento mágico que en mi memoria jamás tendrá final. Y como broche final, un delicioso baño de espuma y aceites esenciales.

La noche va cayendo y brindo por este sueño con un Gin&Tonic en la terraza del Bonsai Lounge, epílogo de una experiencia inolvidable donde cada minuto, cada estancia, cada olor y cada sonido me han transportado al sudeste asiático sin salir del Mediterráneo para hacer que mi cuerpo y mi mente se encuentren de nuevo en este cuento mágico que en mi memoria jamás tendrá final. Y como broche final, un delicioso baño de espuma y aceites esenciales.

Fotografías y vídeo: Mercedes Aguilar Camacho

Para más información:
www.asiagardens.es

10 Comentarios

  1. Muy buena pinta!!!

    No te pierdas hoy en el blog mi look con vestido de seda asimétrico…. y botas mosqueteras !!! 😉
    .
    ❤ Besos de http://www.withorwithoutshoes.com

    • Trendy two ha dicho:

      Siempre me ha parecido una maravilla este hotel, me encantaría ir, menuda envidia!!

      Hoy en nuestro BLOG tenemos un ● LOOK muy ORIGINAL con un BAÑADOR ROJO ●

      ❤️TrendyTwo

  2. ¡Los hoteles de ésta cadena son espectaculares!.
    Besos.

    Gemeladas

  3. Impresionante, enhorabuena!!!

    Saludos desde León (España)!!!
    BLOG – Top10Listas.com: http://www.top10listas.com
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  4. Luisa ha dicho:

    Espectacular el hotel y espectacular tú!!
    Me encanta cada viaje que muestras y como nos descubres cada lugar.
    Saludos.

  5. Joaquín de Valenzuela Etayo ha dicho:

    Maravilloso Maria,quiero ponerme en contacto contigo.
    Un beso.
    PAZ Y BIEN
    Gracias

  6. Mimosa ha dicho:

    Absolutamente sensacional ! Tú fantástica y el hotel increíble. Qué vídeo tan precioso

  7. Wow me encanta!!! He paseado por los alrededores y siempre me digo, tenemos que venir mi marido y yo.
    Me has terminado de decidir… para su cumple le regalo una estancia para dos!!!! Gracias
    Besotes

  8. Wow me encanta!!! He paseado por los alrededores y siempre me digo, tenemos que venir mi marido y yo.
    Me has terminado de decidir… para su cumple le regalo una estancia para dos!!!! Gracias
    Besotes

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